El Palacio de la Música, Centro Nacional de la Música Mexicana, fue sede anoche de uno de los acontecimientos más relevantes del calendario cultural del sureste mexicano. La Orquesta de Cámara de Mérida, bajo la dirección artística del Maestro Russell Montañez Coronado, presentó el programa Secuencias Camerata 29, una velada que combinó la maestría del repertorio barroco con la fuerza creativa de la música mexicana contemporánea, posicionando a Yucatán como un epicentro emergente de la alta cultura musical del país.
El concierto, programado para las 8:00 de la noche del miércoles 13 de mayo, ofreció acceso libre al público, una decisión institucional que democratiza la alta cultura y refuerza la vocación social del recinto. La sala lució llena, con un público que respondió al estreno mundial con una ovación cerrada.
Una noche marcada por el estreno mundial
El momento culminante de la velada llegó con el estreno mundial de "Al Ángel" para piano y coro, obra del compositor mexicano Roberto Abraham Mafud, en arreglo del pianista Jorge Alberto Medina López. La interpretación contó con la participación del Coro de la Ciudad de Mérida, conducido por la Maestra Nidia Góngora Cervera, y se consolidó como un hito en la programación nacional de música clásica de autoría mexicana.
La pieza se sumó a un bloque dedicado íntegramente al universo creativo de Abraham Mafud, que incluyó "Hymn", himno dedicado a Miguel Arcángel, su "Ave María" y la "Fantasía Impromptu", esta última interpretada por Jorge A. Medina L. y David Silva Monje. Cuatro piezas, una sola firma autoral, en una apuesta programática poco habitual en el panorama orquestal mexicano, que suele privilegiar el repertorio europeo por encima de la producción nacional contemporánea.
Roberto Abraham Mafud, una trayectoria con resonancia internacional
Nacido en Mérida en 1959 y de ascendencia libanesa, Abraham Mafud es uno de los compositores mexicanos contemporáneos con mayor proyección internacional. Su formación combina el rigor europeo con la apertura del nuevo mundo: estudios de piano en el Conservatorio de Viena, master classes en el Mozarteum de Salzburgo con Carlo Zecchi y Tatiana Nikolaeva, dos de las figuras más exigentes de la pedagogía pianística del siglo XX, y estudios en el Berklee College of Music de Boston.
Su catálogo asciende a más de 60 obras originales que abarcan música sinfónica, composición sacra, música de cámara y piezas para piano. Su obra ha sido interpretada en Austria, Italia, Francia, Rumania, Corea del Sur, Bélgica, Bosnia, Andorra, Cuba y Estados Unidos, dentro de programaciones formales en conservatorios y salas de concierto de primer nivel.
En abril de 2015, la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena eligió el Teatro Imperial del Palacio de Schönbrunn, antigua residencia imperial de los Habsburgo y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, para el estreno mundial de tres de sus composiciones: Pieza Vienesa, Medieva y Transfiguración. Schönbrunn no es un recinto que se ofrezca por cortesía. Se ofrece cuando la música lo justifica.
El reconocimiento institucional ha acompañado su trayectoria. Recibió la Medalla Eligio Ancona en 2019, la más alta distinción cultural del estado de Yucatán, y en 2022 se convirtió en el primer yucateco del siglo en obtener la Gran Cruz de Honor de la Legión de Honor Nacional de México, ceremonia realizada en la Facultad de Derecho de la UNAM.
Bach como contrapunto y declaración de altura interpretativa
La primera parte del programa estuvo dedicada a Johann Sebastian Bach, con la interpretación del Aria de la Suite Orquestal No. 3 en Re mayor, BWV 1068, una de las piezas más reverenciadas del repertorio barroco, y el Concierto para Piano No. 5 en Fa menor, BWV 1056, en sus tres movimientos: Moderato, Largo y Presto. La elección no fue casual. Programar a Bach como antesala de Abraham Mafud establece un puente conceptual entre el rigor estructural del barroco y la búsqueda espiritual presente en la obra del compositor mexicano, particularmente en sus piezas sacras.
El solista invitado, el pianista Jorge Alberto Medina López, demostró la solvencia técnica y la sensibilidad interpretativa que lo han posicionado como una de las figuras clave del piano mexicano contemporáneo, mientras que la soprano Mariana Echeverría aportó el matiz vocal que completó el equilibrio sonoro de la velada.
Yucatán, plataforma cultural de relevancia nacional
El concierto fue resultado de la articulación entre Cultura Yucatán A.C., la Fundación Roberto Abraham, el Palacio de la Música y el Ayuntamiento de Mérida 2024-2027, encabezado por la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada, una coalición institucional que en los últimos años ha apostado por convertir a la capital yucateca en un destino de turismo cultural de alto valor agregado. La organización corrió a cargo de la Dirección de Identidad y Cultura del municipio.
La programación se inscribe además en el marco de Mérida como integrante de la Red Mundial de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO, distintivo que refuerza la vocación de la capital yucateca como plataforma cultural de proyección internacional.
El Palacio de la Música, inaugurado como Centro Nacional de la Música Mexicana, ha consolidado una programación que rivaliza con la oferta de recintos culturales de las principales capitales del país. Veladas como Secuencias Camerata 29 refuerzan esa narrativa, ofreciendo experiencias que combinan repertorio canónico con propuestas inéditas, en un formato íntimo y curatorialmente sofisticado.
Para el público presente, la noche del 13 de mayo dejó algo más que una experiencia estética. Dejó la constancia de que el sureste mexicano produce, programa y estrena música de relevancia mundial, con la elegancia y el rigor que demandan los escenarios más exigentes.