El peso mexicano comenzó la semana bajo presión y descendió a niveles que no registraba desde abril, mientras los mercados internacionales reaccionaban a un fortalecimiento del dólar, el repunte de los precios del petróleo y una nueva escalada de incertidumbre geopolítica en Medio Oriente.
La moneda mexicana cotizaba alrededor de 17.8350 unidades por dólar, lo que representaba una pérdida cercana al 0.9% durante la jornada. El movimiento se produjo mientras la divisa estadounidense operaba cerca de máximos de dos meses y los inversionistas reducían su exposición a activos considerados de mayor riesgo.
El peso enfrenta presión por el dólar y el petróleo
La tensión internacional volvió a ocupar un lugar central en las decisiones de los mercados después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazara una propuesta de paz presentada por Irán. La reacción impulsó los precios internacionales del petróleo y aumentó la demanda por activos considerados refugio ante periodos de mayor incertidumbre.Para monedas emergentes como el peso, un dólar más fuerte suele traducirse en presiones adicionales. A esto se suma la expectativa por una serie de indicadores laborales en Estados Unidos, entre ellos el reporte de nóminas no agrícolas, cuyos resultados serán observados de cerca por los mercados para anticipar los siguientes movimientos de la Reserva Federal.
La política monetaria vuelve al centro de atención
Las recientes declaraciones de funcionarios de la Reserva Federal han fortalecido las expectativas de una postura monetaria más restrictiva en Estados Unidos, después de que el banco central estadounidense realizara su primera subida de tasas en más de tres años.En México, el Banco de México mantuvo sin cambios su tasa de referencia durante su más reciente decisión y señaló que sus próximos movimientos no necesariamente seguirán de manera automática los ajustes realizados por la Fed. Esta diferencia entre ambas trayectorias monetarias se ha convertido en otro de los factores que los inversionistas consideran al evaluar el comportamiento del tipo de cambio.
El peso había comenzado septiembre alrededor de 16.8520 unidades por dólar, su nivel más sólido desde mayo de 2024. Desde entonces, la moneda acumuló una depreciación cercana al 5% durante el mes, reflejando el cambio en las condiciones financieras internacionales.
El mercado observa la zona de 17.90 pesos por dólar
Analistas de Banorte identificaron el nivel de 17.90 pesos por dólar como una de las siguientes referencias técnicas relevantes para la moneda mexicana. La cercanía con esa cotización mantiene la atención sobre la evolución de los mercados internacionales y los próximos indicadores económicos provenientes de Estados Unidos.El desempeño del peso dependerá en buena medida de la dirección que tome el dólar, las expectativas alrededor de las tasas de interés y cualquier cambio en el escenario geopolítico, factores que durante las últimas sesiones han provocado movimientos más amplios en los mercados globales.
La Bolsa Mexicana también registra pérdidas
La incertidumbre también alcanzó al mercado accionario mexicano. El principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores, el S&P/BMV IPC, retrocedía aproximadamente 0.4% hasta situarse alrededor de los 64,722 puntos durante las primeras operaciones de la sesión.La caída coincidió con un comportamiento negativo de Wall Street y con nuevas preocupaciones sobre el impacto que un incremento sostenido en los precios del petróleo podría tener sobre la inflación internacional.
Entre las emisoras con mayores retrocesos se encontraban Industrias Peñoles, cuyas acciones perdían aproximadamente 3.5%, y El Puerto de Liverpool, que registraba una disminución cercana al 2%.
Los mercados siguen pendientes de Medio Oriente
El comportamiento de los activos mexicanos durante los próximos días estará estrechamente ligado a la evolución del conflicto en Medio Oriente, los precios de la energía y las señales que lleguen desde la economía estadounidense.Un aumento prolongado en las cotizaciones del petróleo podría generar nuevas preocupaciones inflacionarias y modificar las expectativas sobre las tasas de interés internacionales. Al mismo tiempo, los datos laborales de Estados Unidos ofrecerán nuevas señales sobre la fortaleza de su economía y el margen que tendrá la Reserva Federal para definir sus próximas decisiones.
Para el peso mexicano, esta combinación de factores marca un periodo de mayor volatilidad después de varios meses de fortaleza. Los inversionistas seguirán de cerca tanto la zona de 18 pesos por dólar como cualquier cambio en las condiciones geopolíticas y monetarias que pueda determinar la dirección de la moneda durante el cierre de septiembre.